Feliz año.

1991 es, Japón, el tercer año de la era Heisei. Un proverbio japonés dice: "Permaneced tres años sobre una roca", lo que significa que si se permanece tres años sobre una roca fría, siempre se acaba por calentarla por poco que sea. Quien se consagra con perseverancia a una tarea, obtendrá siempre un resultado.

Heisei, la construcción de la paz, es el nombre del reinado elegido por el Emperador que acaba de ser entronizado, para indicar su voluntad y la de su pueblo. ¿Será un feliz efecto de este deseo? El año transcurrido ha visto la reunificación de Alemania, la reducción de los arsenales del Este y del Oeste, la liberación de la Europa del Este. Parece pues, que los deseos de paz de los pueblos se han cumplido.

Pero al Yin le corresponde el Yang. Los problemas del Líbano, la invasión de Kuwait por Irak, hacen temer el inicio de una guerra mundial.

A cada país sus tradiciones, su cultura, su religión, su carácter. Cada país se cree, también, en posesión de la verdad y lo proclama, lo que le lleva derecho a los conflictos.

Nosotros que practicamos Aikido tenemos clara conciencia de que los hombre tienen todos el mismo origen. No es entonces a base de doctrinas, de principios, de reglas como hay que oponerse, sino que es necesario comprender lo que es el bien común de la humanidad, sacar de alguna manera, lo que sería el principio, la regla fundamental humana y no una doctrina de la humanidad.

Respetar las diferencias de opinión y a los que defienden opiniones diferentes, pues el progreso solo es posible si se trabaja con los que tiene opiniones discrepantes, a fin de que la riqueza de las ideas reunidas, lleve a una libertad de puntos de vista antes que a la necrosis y a la muerte.

La voluntad común de construir un dojo nos anima desde hace tres años. El proyecto original sde va afinando progresivamente. Sin duda y es mi mayor deseo, este año sea el de la plenitud.

Este año una vez más estaremos juntos para practicar (y transpirar) en la alegría.

Espero sobre todo que avancemos un paso y os deseo un año maravilloso.

1 de Enero de 1991

N. Tamura.