Escuela Nacional de Aikido  

Los mejores deseos para el año 1995

En Japón, el año nuevo (gan tan) es el momento más importante del año porque es de alguna manera el primer día, el primer paso que decide el resto del viaje. ¿Cuál es pues el fin que os habéis fijado para el año que viene?

Un filosofo de la dinastía Song ha dejado este poema para la posteridad:

 " El agua de innumerables torrentes desciende por las laderas de las montañas. En su corazón no hay espíritu de competición.

La luna ilumina mil montañas con ecuanimidad. A pesar de ello se queda sola en el cielo."

 En la medida en que vivimos nos corresponde respetar y seguir las reglas de la sociedad.

 Sin embargo, el verdadero yo se lo lleva el torbellino de la agitación del mundo moderno y los deseos, de los que hay que escapar, para brillar tranquilamente como la luna en el cielo.

Hay que aprender a conocer nuestro verdadero yo, establecer la calma en el corazón, en un cuerpo sano.

Y, como el agua que fluye sin competir con nadie, mejorar el orden del cielo.

Contentarse con seguir mejor el orden del cielo.

¿No es esta una gran perspectiva, tranquila y pura?

Personalmente, a esto voy a dedicar el año que viene y os invito a compartir esta tarea conmigo.

Feliz año y mis mejores deseos para todos.

 

N. Tamura


 

 

Enero 1995