Escuela Nacional de Aikido 

 01-03-1994

" Lo que se estudia en la juventud da sus frutos al llegar la madurez.
Lo que se estudia en la madurez, no se pierde durante la vejez.
Lo que se estudia durante la vejez, sobrevive a la muerte."
(dijo Sato Issai)

 Me gusta mucho este pensamiento. Llegado a mi edad y volviendo sobre el pasado veo que a menudo me he equivocado pensando hacerlo bien, que ésto a lo que pensaba haber consagrado todos mis esfuerzos no estaba verdaderamente bien llevado, que ésto que yo creía grandes conclusiones no eran más que insignificancias.

No se ha comprendido bien el problema de rehacer el pasado. Es buscando como abordar el presente, que he encontrado esta frase.

 El alivio que me ha proporcionado este pensamiento se deriva de la magia...., Me llenaba de un deseo y de una fuerza renovados de reemprender. Desde este instante quisiera consagrarme al conocimiento del hombre. Beber, comer, divertirse, trabajar con este solo fin no difiere de los animales. ¿ Qué debe entonces hacer el hombre que quiere vivir como hombre?

 El hombre hijo de la naturaleza, cambia de instante en instante como el mundo que le rodea. El cambio es la ley de la vida, dejar de transformarse es la muerte.

Hacer a los 60 años los esfuerzos apropiados a un hombre de 60 años, a los 70 años los esfuerzos apropiados a un hombre de 70 años. He aquí la prueba de la vida, de la salud y del placer.

Cuando el hombre se pone de acuerdo con el orden del universo, y participa de la vida de éste en ese sentido, no desaparece con la muerte.

 Al contrario que yo, todos vosotros teneís una carrera bien completa y podeís entonces afrontar un fin de vida placentero, pero ¿no quereis intentar enriquecerlo mas todavía?

Desembarazados de la agitación propia de la juventud, de las preocupaciones de rango y honores, teneís un criterio que se ha afinado a lo largo de los años, vuestro pensamiento se ha profundizado, teneís la posibilidad de elevaros espiritualmente.

Si quereís hacer un trozo de camino conmigo, sed bienvenidos y marchemos juntos.

N. Tamura