Cada nota en su sitio

Curso de O. de la Mata, 6º dan, en Oleiros. Junio 2016

Un post de Diego Cascón

Creo que podemos afirmar que nuestro curso de junio en Oleiros (A Coruña) con el maestro Octavio de la Mata es ya todo un clásico. Cada año se afianza este evento que reúne a los distintos aikidokas de Galicia y, desde luego, nos aporta una dosis extra de ganas y energía en nuestra práctica.

El maestro Octavio es un ejemplo de constancia y de trabajo bien hecho, de seriedad y rigor en la práctica, es por lo tanto un modelo a seguir. Para los alumnos recién llegados al dojo y que asisten por primera vez a un curso les aporta la posibilidad de comprobar lo que hay más allá de las cuatro paredes del dojo; esa apertura de puertas siempre es necesaria. Para lo que ya empezamos a ser veteranos o viejunos según el caso nos aporta la posibilidad de disponer de un material renovado para nuestro estudio y nuestra evolución.

En este curso en concreto, el maestro Octavio planificó un trabajo específicamente orientado para aquellos alumnos que estamos implicados en la enseñanza diaria en nuestros respectivos dojos. Técnicas por lo tanto algo más complejas y que necesitan de un análisis nada superficial. El curso se centró principalmente en el trabajo de ushiro waza, en particular eridori, complementado con trabajo de jo en la sesión del sábado y una magnífica sesión de bokken en la última clase del domingo. Esta clase de armas la celebramos en los jardines de las instalaciones del INEF, lugar habitual en nuestros cursos de junio, y el hecho de trabajar al aire libre nos aportó la posibilidad de tener nuevas sensaciones, realmente positivas. Como nos recordó Octavio, el maestro Tamura recomendaba esta práctica al aire libre siempre que fuese posible.

Un rasgo de maestría es hacer que lo difícil parezca fácil y ese es uno de los aspectos que me gustaría destacar de este curso. Nos es fácil llevar a todo el grupo de forma fluida por unos aspectos del programa técnico del aikido que nos son precisamente sencillos. En este sentido, pienso en términos o en conceptos musicales. Cuando uno ve a un intérprete del máximo nivel interpretando una pieza o un pasaje realmente complejo, esa dificultad es imperceptible para el espectador (exactamente lo mismo que cuando uno veía al maestro Tamura practicando su aikido) Por el contrario un músico poco experimentado en ocasiones cae en virtuosismos innecesarios, en una verborrea de notas innecesarias y, en resumen, en la torpeza. En el aikido que el maestro Octavio nos ofreció este fin de semana en Oleiros todas las notas estaban en su sitio.

Gracias maestro por acompañarnos y dirigirnos en este hermoso camino.