Cuando el maestro señala la Luna el alumno mira al dedo

Curso de Aikido en Gijón

Un post de Abel Rubio González

Este sábado 1 de julio de 2017 se ha vuelto a celebrar el curso de Aikido del maestro Guillermo Pérez en Gijón. Entrenamiento de 10 a 2, cuatro intensas horas que dan para mucho. En esta ocasión como él mismo reconocía habló más de lo habitual, en su opinión demasiado, en la nuestra quizás no tanto, por dos razones: la primera la importancia de sus palabras. La segunda la posibilidad de recuperarnos y tomar aire antes de la siguiente técnica propuesta. En mi humilde opinión, un maestro entre otras cuestiones, tiene que servir de modelo a imitar para sus alumnos, ser un buen motivador e inspirador y además tener la capacidad de meter el dedo en la llaga y mostrarnos nuestros errores en aspectos básicos de la técnica, para que así como en una especie de viaje al pasado podamos corregirlos.

Para trabajar todas estas cuestiones y alguna más que seguro se me escapa, traía el maestro diseñada una más que entretenida clase de armas, combinando el bokken y el jo, y consiguiendo a su vez que a más de uno las cuatro horas de entrenamiento nos parecieran la mitad. Hay una famosa frase que reza así: “Cuando el maestro señala la luna el alumno mira al dedo”. Algo parecido nos debió pasar a nosotros, pues estábamos tan entusiasmados ante la clase de armas que descuidamos totalmente el aspecto que en realidad el maestro quería trabajar, los ukemis.

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Este era el tema central del curso y por supuesto no nos habíamos dado cuenta, quizás porque no solemos darle la importancia necesaria a las pequeñas cosas. Protegerte caer y levantarte adecuadamente en disposición para seguir luchando, es el Aikido pero también es la vida.

Hay otra frase famosa que me parece también muy importante: “De bien nacidos es ser agradecidos”. Así que quiero terminar este pequeño comentario del curso con el capítulo de agradecimientos. Gracias a todos los que tuvisteis a bien compartir esta mañana del sábado con nosotros. Gracias a Paco por organizar una vez más este curso. Y gracias al maestro Guillermo, que siempre ha sido para nosotros un apoyo fundamental y desinteresado. Gracias por estar siempre ahí y mostrarnos la importancia de esos pequeños detalles que marcan la diferencia.

Muchas gracias.