De Tenerife a León, Curso Nacional de Aikido
Octavio de la Mata, 5º Dan y Eduardo J Hernández, 4º Dan
Un post de Idoia Askasibar López de Aguileta (Tenerife).
“León, que en estas fechas del año, suele ser una fría capital, templó su temperatura y nos despertó con sol, para darnos la bienvenida a los aikidokas de Takemusu Dojo Tenerife, el fin de semana pasado, cuando fuimos al curso que Octavio de la Mata, 5º Dan (Presiente de AET AIKIKAI de España) y Eduardo J Hernández, 4º Dan (Delegado en las Islas Canarias) impartieron conjuntamente en el Dojo Karate Club de Ángel Martínez.
Y si ya había sido agradable la sensación de llegada, la acogida con la que los leoneses nos obsequiaron fue, en todos los sentidos, un estupendo regalo.
El Dojo del Karate Club es un Dojo acogedor, confortable, lleno de luz y buen ambiente, donde los leoneses supieron integrar a los visitantes, como si siempre hubiéramos pertenecido a su grupo.
Como experiencia personal, resultó muy interesante y constructivo participar en un curso con dos Senseis coordinados y complementados capaces de transmitir, armonizadamente, un aikido claro, comprensible e instructivo para todos los niveles de practicantes que asistimos al curso. Incluidos los menos experimentados en este bello arte marcial, entre los que me cuento. Un hurra por Sensei Octavio y Sensei Eduardo!
Agradecida, además, por tener la oportunidad de conocer la línea de trabajo del Sensei anfitrión, Ángel Martínez, a través de la práctica cauta, generosa, comprometida, e intensa con todos sus alumnos, nuestros compañeros de curso y especialmente por la paciencia y el buen humor del propio Ángel, dentro y fuera del tatami.
Fue un fin de semana lleno de calidez, familiaridad, simpatía, atención, buenísima y abundante comida y muchas risas; todo ello, obviamente, gracias a los dos Senseis del curso, Eduardo y Octavio, sus muchos años de buen talante siendo y haciendo amigos y lo extraordinariamente buenos anfitriones que son los aikidokas leoneses. Esperemos que nos visiten pronto y así podamos devolverles un poco del cariño con que nos han tratado.
Esta ha sido -a pesar de las agujetas del “día después”- una experiencia gratamente memorable, que sin duda, me encantará repetir en cuanto tenga oportunidad.”