Pedro Bernardo 2012
La buena docencia
Un post de Octavio de la Mata
Siempre es grato volver a Pedro Bernardo, la belleza y armonía del entorno ayudan ha aumentar la sensación de paz y tranquilidad. Pero también es complicado poder asistir a este curso ya que el número limitado de alojamientos y el espacio disponible para la práctica dejan “en lista de espera” a muchos compañeros que les hubiera gustado asistir. Año tras año el interés por este curso y la afluencia a esta cita se ha visto incrementado.
El viernes comenzó el curso para la Organización con la descarga y montaje del tatami. En esta ocasión contábamos con la compañía incesante del sol y el calor, que insistió sin tregua durante todo el fin de semana. Pero sin mucha complicación y con la ayuda de algunos practicantes manchegos y más (gracias) quedo todo dispuesto para comenzar la práctica al siguiente día.
Comienza el curso el sábado a las 9 de la mañana sabiendo que nos queda una intensa y dura jornada por delante de más de cuatro horas. La buena docencia del Maestro Tomás Sánchez Díaz Shihan, nos invita ha calentar motores preparando nuestro cuerpo y mente para la práctica con la preparación, siendo muy importante atender a la buena realización de los ejercicios de preparación porque muchos de los gestos y movimientos los utilizaremos posteriormente durante la ejecución de las técnicas.
El Maestro nos propone un trabajo de base, shomen uchi. Los conceptos son claros y las explicaciones concisas. El trabajo de nuestra cadera, nuestro centro y no el de nuestra musculación, la aplicación de los fundamentos, la limpieza de los desplazamientos tanto tai sabaki como te sabaki y lo que es más importante, no romper el desequilibrio generado, mantener esa sinergia hasta la inmovilización o la proyección.
Van pasando las horas y en el tatami se siente el esfuerzo, implicación y entrega de todos los estudiantes. Esto, como siempre, lo percibe el Maestro que nos transmite con ilusión las sensaciones que envuelven sus gestos.
El domingo, el Maestro nos invita al estudio con ushiro ryote dori. “Ahora nuestros movimientos han de ser más precisos y generosos” dice el Maestro Sánchez.
Para desarrollar mejor esta sensación nos propone el trabajo en hanmi handachi waza con ataque de ushiro ryokata dori, ahora estamos obligados a liberar realmente nuestra cadera y que nuestro centro dirija el movimiento de nuestro cuerpo para canalizar el ataque del Aite buscando su desequilibrio. Más horas, más técnicas…. retomamos las propuestas en tachi waza para encontrar la independencia y libertad con las proyecciones o el trabajo de koshinage.
Aún con una temperatura exterior por encima de 38ºC. incrementando la sensación en el interior del Dojo por el calor que generan más de 60 personas entregadas a la práctica, el ritmo e intensidad de trabajo no cae. El conteo rutinario de la misma voz mantiene el compás de una ola en el tapiz y es como un antídoto ante la idea del abandono.
Pero como dice El Maestro Sánchez, cada uno ha de esforzarse para superarse a si mismo, la única justificación válida es la personal dejando a un lado la desidia, el cansancio, los temores y demás cosas que nos debilitan impidiéndonos crecer. Al final del curso nuestra recompensa ha sido la satisfacción y no el fracaso.
Solo me queda mostrar mi agradecimiento a Tomás Sánchez Shihan por su implicación sincera para con nosotros. El reconocimiento a todos los asistentes venidos de toda la geografía española por los esfuerzos realizados en todos los sentidos. Dar las gracias por su compresión a los acompañantes que no practican. Y por último, a los miembros de la Organización porque como siempre y de manera desinteresada, están dispuestos para que podamos practicar Aikido con dignidad.